Viernes, 21 de marzo del 2008

Para muchos amantes de la cocina, las ensaladas componen el plato principal y más creativo de muchas mesas.

También, amainan el apetito del comienzo de las grandes comidas. O bien, pueden pasar a formar parte de delicadas guarniciones o entre platos para aliviar el paladar entre plato y plato.

Preparadas más especialmente en esta época del año cuando llega el equinoccio de primavera.

La lechuga – el ingrediente principal en la mayoría de las ensaladas – se ubica en el segundo lugar detrás de las papas como el elemento de consumo fresco más popular en los Estados Unidos, del cual se consumen unas 30 toneladas por cabeza al año.

En su forma más sencilla, las ensaladas son simplemente “hierba enderezada”; elegida fresca y simplemente sazonada con sal, vinagre y aceite.

Las hojas de lechuga han sido cultivadas por más de 2.500 años. Los romanos – por quienes la lechuga tipo romana fue llamada – creció en muchas variedades. Se tornó una modalidad del imperio romano adornar unas hojas verdes de lechuga con algunos vegetales cocidos, vinagre y aceite.

Hoy en día, los modernos cocineros romanos continúan usando la misma receta de antaño para preparar ensaladas.

Lleva hasta cuatro personas preparar una ensalada romana perfecta, y basta con probarla, porque en Roma, hasta las ensaladas más simples son deliciosas.

Pero aquí, en el Sur de la Florida, tiene todo como para evitarse el viajecito a Roma: con los mercados de vegetales frescos locales, no hay nada que le falte para preparar una ensalada a nivel romano.

La regla general es recordar que cuánto más verde sea la hoja, más nutrientes contiene el vegetal.

Por ejemplo, la lechuga romana y las hojas sueltas tienen hasta seis veces más vitamina C y de 5 a 10 veces más beta carotene que la lechuga arrepollada. Dos tazas de ensalada cruda tienen tan sólo entre 13-23 calorías.

Lo que debe de tener en cuenta es el aderezo que use. Para una ensalada más nutritiva y llena de sabor, use diferentes variedades de hojas verdes.

Puede, por ejemplo, usar lechuga mantecosa, escarola, achicoria, romana, hojas sueltas, endibia, rúgula, endibia Belga, espinaca, berro, y tantas otras posibilidades.

Evite comprar esas hojas que estén amarillas o con manchas.

Guárdelas en el contenedor para vegetales del refrigerador por varios días envueltas en plástico perforado.

No guarde los vegetales verdes cerca de frutas como bananas o manzanas en maduración; éstas liberan gases que hace que estos se arruinen con rapidez.

Cuando se trata del aceite que use, elija – de preferencia – los aceites de presión fría como el de oliva extra virgen hecho de la primera vuelta a presión fría.

O bien, aceites más delicados en sabor como los de maíz, vegetal, o girasol.

También hallará aceites de nueces, que son más destacados y fuertes en sabor.

La proporción clásica para el aderezo de ensaladas es tres partes de aceite y una de vinagre. Cuatro a cinco cucharadas de aderezo serán suficientes para dos cuartos de ensalada verde.

Ensalada a la romana con naranjas y aderezo de comino

Rinde 8 porciones

Para el aderezo

  • 1/2 cdta. semillas tostadas de comino
  • 3 cdas. vinagre rojo
  • 1 cda. jugo de naranja
  • 1 diente ajo, pelado y picado
  • 1/2 cdta. de mostaza Dijon
  • 1/4 cda. sal gruesa marina
  • 6 cdas aceite girasol
  • 2 cdas. aceite de nuez

Para la ensalada

  • 3 naranjas medianas sin semillas
  • 1 cabeza de lechuga romana
  • 1 cebolla roja, cortada en rebanadas finas
  • Pimienta negra fresca molida

Tueste las semillas de comino en una sartén pequeña sobre fuego suave (4-5 minutos).

Muela las especias en un moledor de café.

Bata junto el vinagre, jugo, ajo, mostaza, comino y sal. Luego agregue los aceites y bata bien hasta que logren mezclarse.

Pele las naranjas y remueva la corteza blanca. Corte las naranjas con un espesor de 1/4 pulgada.

Coloque en un bol, sazone con pimienta, aderece antes de servir.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.