Es bien conocido el dicho de que “uno es lo que come”. Muchos tal vez no se percaten de lo importante que es esta afirmación.

Sabemos que si tomamos gaseosa en lugar de leche enriquecida en calcio o yogur, a la larga se sufrirá de pérdida ósea.

También sabemos que una dieta rica en grasas termina en problemas cardíacos, lo que tal vez lo suplemente con vitaminas y antioxidantes con la esperanza de reducir los efectos malignos.

Sin embargo, lleva un largo tiempo hasta que los efectos de una dieta pobre y negativa se hagan realidad.

Apoyo por completo una dieta sana y baja en grasas, sin necesidad de hacerla insípida y aburrida. Este es también uno de los secretos para envejecer más lentamente.

Soy también de los que cree fuertemente que la comida altera su bienestar en general diario y su humor.

Una de las razones porque me torné una absorbente de comidas sanas es porque cuando tenía 9 años sufrí de hepatitis. Hoy sufro de migrañas y mudarme a este país, donde la comida está llena de conservantes, e ir a la escuela culinaria fueron todos factores de mi búsqueda por un cambio alimenticio y el despertar en una dieta más sana.

Cuando comía sin conciencia —me llenaba de azúcar y comida rápida— me daba cuenta que mi nivel de azúcar no era el mismo y me tornaba hipersensitiva, como irritada.

Hoy, hago lo posible por tener mis tres comidas diarias, donde incluyo proteínas magras, salmón (rico en omegas), mucho líquido, carbohidratos complejos, incluyendo el desayuno, que es la comida favorita mía.

La ciencia ha descubierto que la demencia y la enfermedad de Alzheimer está relacionada también con la dieta, sin dejar de lado los genes.

Está comprobado que una dieta rica en omegas, vegetales y carbohidratos completos, además de ejercicio regular —que simplemente puede incluir el caminar por lo menos tres veces a la semana— además de mantener la mente activa como cuando se lee, previenen el Alzheimer.

Hemos escuchado también que una copa de vino tinto al día ayuda a prevenir ataques cardiacos. Pero ¿sabía usted que una copa de vino al día también previene los tumores cerebrales y Alzheimer?

Un grupo de investigadores de UCLA halló que esto es posible debido a la presencia de ciertos componentes del vino como los polyphenols, que bloquean las proteínas que provocan el bloqueo de células, llevando al daño cerebral. También hallaron que en aquellas personas con placas, los polyphenols ayudan a reducir la toxicidad de esas placas.

Para los que no les gusta el vino, la solución está en consumir té, nueces de todo tipo y arándanos, donde hallará polyphenols en grandes cantidades.

El mismo grupo de investigadores está en la actualidad observando los efectos en el cerebro de 8.000 tipos de polyphenols para evitar enfermedades cerebrales.

Piense en la siguiente lógica: cada átomo, molécula, célula, tejido, órgano y sistema está compuesto y se alimenta de lo que usted se alimente. Por ejemplo, el hierro en sus células rojas que transporta el oxígeno de las células al cerebro y los tejidos se encuentran simplemente en los frijoles de un chili.

Los carbohidratos de un delicioso plato de pasta compleja, como Barilla Plus, pasta hecha de quinoa, o un bol de cereal por la mañana o tarde, sirven como fuente energética para el cerebro. La vitamina B —o alimento para el cerebro— proviene de la leche con la que comió el cereal. Por ello, hace mucho sentido alimentar de forma correcta a su cuerpo. Ahora, el consumo de phytonutrientes que se hallan en diversos alimentos son responsables en su mayor parte de cuán feliz sea.

La ‘dieta feliz’ o ‘la dieta de la felicidad’ como la llamo yo, simplemente influencia la segregación de serotonina en el cerebro.

Siga los siguientes 10 pasos para estimular una vida más plena y completa :

  1. Reexamine su dieta.
    Entre ejemplos de dietas sanas hallará la mediterránea, vegetariana y la asiatica. Todo lo que uno consume afecta el cuerpo. Un consejo clave: no vaya de compras cuando tenga hambre, lo mas seguro es que compre cosas que no necesite y comida basura.
    Varíe su alimentación como ser frutas, granos, vegetales, carnes magras, nueces y legumbres.
  2. Reduzca el consumo de grasas trans y saturadas.
  3. Limite el consumo de sodio. La comida basura generalmente tiene más sodio de lo que uno debe consumir al día. Lo mismo con las sopas que tal vez crea saludables.
  4. Tenga un buen desayuno, y consuma todas las comidas del día (3-4 con el desayuno incluído).
  5. Coma 1 onza de nueces, almendras al día. Combínelos con lo que más le guste —yogurt, ensaladas, panqueques.
  6. Soja, tres vasos de leche de soja. La soja también ayuda a la memoria y los antioxidantes de ésta previenen el daño en el cerebro.
  7. Leche y yogurt. Aquí va la buena noticia, además de ayudar a los huesos, el calcio ayuda a quemar las grasas con un consumo diario del equivalente a un vaso de leche. Consuma tres tazas de leche descremada o dos de yogurt.
  8. Vegetales de hoja verde como espinaca, acelga y col, gérmen de trigo y legumbres. Está comprobado que el consumo de estas hojas —por su alto contenido de ácido fólico— desintoxica y estimula el cerebro, ayudando también a dormir bien —una a dos porciones al día.
  9. Frutos y vegetales naranjas como las zanahorias, calabazas, aíi morrones y naranjas, 1 taza al día, ayuda a proteger el cerebro.
  10. Cerezas —crudas o secas— y arándanos. Las cerezas son unos de los pocos alimentos que contienen melatonina por lo que ayuda a la memoria y al buen descanso! Consuma 1 taza de cerezas crudas o 1/4 de taza de cerezas secas una vez al día. Consuma 1 taza de arándanos tres-cuatro veces a la semana.

Nota: Las declaraciones de este artículo no están intencionadas para alterar de medida alguna la medicación que le haya dado su médico. La información proveída en este artículo tiene la intención de proveer información en general. Ante cualquier duda, siempre consulte con su médico.

Menú para un corazón feliz
Entre ejemplos sencillos de ‘happy meals’ tiene Linguini con salsa de tomates, salmón a la parrilla o salteado al ginger con espinaca y frutas secas, caldos de sopas, calabaza asada o horneada con almíbar de agave o arce, jengibre y canela.

Otro plato ganador es la frittata o quiche de calabaza, espinaca, huevos, leche y ají morrones.
Sea creativo, no se atenga a normas. Cocine mezclando ingredientes de acuerdo a su textura y sabor.

Quinoa con cerezas y espinaca salteada:

Ingredientes:

Sirve 4

  • 1 taza de quinoa
  • 1 1/4 caldo de pollo bajo en sodio
  • 1 cda de aceite de oliva o mantequilla clarificada
  • ghee
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1/2 cebolla vidalia picadita fina
  • 1 ají morrón naranja
  • 1/2 calabacín cocido, cortado en cuadraditos
  • 1/8 taza de cerezas secas
  • 1/4 taza almendras pisadas
  • 1/2 paquete de espinaca, limpia (sólo las hojas si eligiera usar los ramos frescos)
  • 3 cebollines, en rebanadas
  • Perejil picado fresco
  • 2 tomates cortaditos
  • sal y pimienta a gusto

En una olla con 1 taza de caldo de pollo, cocine la quinoa según las instrucciones del paquete. Mientras tanto, sofría los dientes de ajo y la cebolla a fuego medio hasta que se torne translúcido —sin color.

Agregue el ají morrón picado. Cocine hasta que se ablande (2-3 minutos). Sazone a gusto. Si necesitara, agregue caldo de la 1/4 taza extra que le quedó de cocinar la quinoa.

En una sartencita aparte, tueste los pedacitos de almendras a fuego lento. Cuide que no se le quemen, estarán listos cuando el aroma de las almendras se libere (minuto y medio).

Agregue las cerezas. Revuelva bien. Agregue las almendras. Mezcle con el resto. Una vez que la quinoa esté lista, cuele y mézclela con el resto. Revuelva bien. Agregue las hojas de espinaca crudas. Revuelva y mezcle con el resto pero sólo hasta que la espinaca se marchite un poco con la cocción.

Sirva inmediatamente con cebollín picadito encima, los tomates y el perejil fresco.
*Esta receta también sirve para hacer ají morrones rellenos al horno.

Peras escalfadas al vino con salsa de chocolate y lavanda

Ingredientes:

Sirve 4

  • 4 peras tipo Bosc peladas -déjeles el palito
  • 1 taza almíbar de agave (compre el más claro)
  • 2 cdas. de vino tinto tipo Cabernet
  • Cáscara rallada de 1 naranja roja tipo Moro
  • 2 cdas. chocolate negro en polvo
  • Ramitas de lavanda para adornar (opcional)

Coloque las peras en una sartén honda para horno. Eche sobre las peras el vino y 2 cucharadas del agave. Cocine en horno precalentado a 375ºF por 15 minutos. Mientras tanto, en una ollita coloque 1 taza de agua con el resto del agave. Deje que el agave se diluya bien, deje hervir y baje el fuego.

Agregue la cáscara rallada, la lavanda y el chocolate en polvo. Mezcle bien y deje que se torne en un almíbar espeso.

Saque las peras del horno.

Cerciórese de que la textura esté blanda pero que no se deshagan. Sirva cada pera en platitos individuales con la salsita de lavanda y chocolate.

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No Responses to “Cocine para su felicidad”

  1. Mariaeliza dice:

    Los alimentos que consumimos inciden o influyen de manera directa en nuestro comportamiento, hay alimentos que nos irritan el humos, otros que nos vuelven susceptibles, en fin… hace poco yo descubrí cocinando con los dioses… una forma de cocinar bastante interesante la cual está basada en la configuración planetaria… los felicito por el artículo, pues eso nos hace entender que somos lo que consumimos… espero que la gente entienda que una dieta balanceada y nutritiva es vida.

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