Viernes, 19 de diciembre del 2008

Literalmente en el sentido de la palabra, ‘eggnog’ significa huevos en un vaso pequeño y se usa para brindar por la salud de los demás, además de satisfacer la felicidad del alma.

Según mi referencia culinaria favorita —el Food Lover’s Companion— la bebida eggnog, o ponche crema de huevo, es una bebida láctea azucarada hecha a base de huevos, crema, leche, azúcar, canela y nuez moscada, con el opcional agregado de ron, whisky, sake, brandy, cognac o cualquier otro tipo de bebida alcohólica por la que uno opte.

No hay una receta directa, ni perfecta, ni directa a este punto. El eggnog es algo que ha evolucionado en manos de cada hacedor.

Este ponche dulce —balanceándose en los límites entre postre y bebida— es famoso a través de las Américas y vuelve a reaparecer cada año durante las fiestas.

Es común verlo aparecer en dicha temporada en los supermercados en su forma pasteurizada —y también orgánica— o bien que las familias lo preparen casero y lo regalen como algo preciado.

Aunque alto en calorías, no hay por qué así dejar de verle el lado positivo; su lista de nutrientes es también alta: éste es elevado en proteína, calcio, magnesio, vitamina A y D.

La primera documentación histórica que hubo de esta bebida festiva fue en el siglo XVII.

Según la historia, todo comenzó en Inglaterra, donde sólo los aristócratas podían disfrutar de este exquisito ponche.

El eggnog nació derivándose de una bebida caliente inglesa llamada posset que consistía de huevos, leche, cerveza o vino.

Los huevos y la leche eran entonces demasiado caros para que fueran adquiridos por la clase baja. Los que podían conseguir huevos y la leche los mezclaban con brandy, Madeira o hasta jerez.

Cuando el ponche cruzó el océano hacia el continente americano con la ayuda de las colonias inglesas, el brandy y el vino no se usaron de este lado del mundo porque se les aplicaban demasiado impuesto, haciéndolos demasiado caros para su consumo. Por lo que el ponche inglés sufrió una pequeña variación: en lugar de brandy o vino importado, se consumiría con ron caribeño como lo conocemos hoy, una alternativa más económica a la importada por los ingleses.

En Puerto Rico a este ponche se le conoce como “coquito”, y obviamente el licor de elección es el ron.

Allí, le agregan el toque también de hacerlo con leche de coco o jugo fresco de coco.

En México, el eggnog es conocido como “rompope” y fue creado en el Convento de Santa Clara en el estado de Puebla. La receta básica es incrementada con el abundante uso de canela mexicana y ron, y la bebida resultante se bebe como un licor.

En Bolivia celebran con un ponche llamado “sucumbé” con aguardiente de uva o singani.

El “sucumbé” es como el tradicional eggnog con canela, huevo, leche y azúcar pero con singani.

En Perú, lo llaman simplemente ponche y es creado con amplia creatividad desde el variado uso del alcohol —en especial pisco— o sin él para beber en las mañanas, con leche, huevo y azúcar, sin necesidad de que sea sólo una bebida de uso festivo.

Como verá existen diversas versiones culturales y populares del ponche crema.

Todo depende de lo que desee saborear: puede tener niños y tener un ponche sin alcohol; crear uno de chocolate; crear uno con ron y Kalhúa —mi favorito— y a todo esto hacerlo aún más cremoso de lo que es agregándole crema espesa batida, batiendo las yemas por separado para una contextura espesa y cremosa.

Las claras separadas, batirlas hasta lograr el punto nieve. El agregarlas al batido ya preparado antes de añejarlo le dará un efecto súper cremoso y liviano a la vez.

Recuerde que si el ponche lleva alcohol, es éste el encargado de añejar el ponche y destruir cualquier bacteria presente.

Lo ideal entonces es prepararlo una semana antes de consumirlo. Sin alcohol, no se necesita la preparación adelantada.

Ponche súper cremoso ‘Mil Nieves’

Ingredientes:

Rinde 8, enloquece a todos

  • 8 huevos orgánicos, separados de las claras
  • 7 cdas. azúcar (blanca o morena)
  • 3 tazas leche entera orgánica
  • 1 lata (14 oz.) leche condensada
  • Pizca de sal
  • 2 onzas ron*
  • 1 onza kalhúa (opcional)*
  • 1/2 cdta. esencia vainilla (opcional)
  • 1 taza crema espesa, batida

En un bol grande, bata las yemas de huevo con el azúcar hasta lograr una consistencia espesa

y brillosa.

Agregue las leches, la crema, la sal, los licores, la esencia de vainilla. Bata bien.

En otro bol, bien limpio

y con una batidora eléctrica, bata las claras a punto nieve —cuando levante la batidora de las claras, éstas tienen que quedar duras, suspendidas en el aire.

Pase la mezcla del ponche

a un contenedor donde sepa que el ponche se pueda tapar, guardar y donde pueda también tener lugar para agregar las claras ya batidas.

Agregue las claras batidas a punto nieve.

Pliéguelas al batido de manera delicada sin revolver, pero como si estuviera doblándolas.

Tape el contenedor

y póngalo en la heladera hasta el día del uso.

Si desea lo puede revolver a diario pero perderá las hermosas capas que se forman.

Sirva, si desea, con helado de vainilla y canela espolvoreada en polvo.

*Medidas variarán según gusto

One Response to “Brinde con crema y sabor”

  1. Fernanda dice:

    Para lograr este batido de crema festivo sin hacer uso de leche o leche condensada, use leche de coco en su lugar. Regule la cantidad de azucar que necesitara en este caso.
    El resultado sigue siendo delicioso y adictivo!

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